Para comprender el significado del resfriado común y la rinitis, es esencial partir de la premisa de que toda “enfermedad” no es un error de la naturaleza, sino un “programa biológico especial sensato” iniciado por el cuerpo en respuesta a un choque inesperado y dramático. Este choque desencadena un proceso que se manifiesta simultáneamente a nivel psíquico, cerebral y orgánico.
Lejos de ser una simple infección viral causada por el frío, el resfriado común es la manifestación de una fase de curación. En el centro de esta afección se encuentra el “conflicto apestoso,”, una percepción biológica vinculada a la nariz, nuestro órgano más sensible.
Este conflicto puede surgir de un olor desagradable real o, más a menudo, de una situación que “nos parece mal”,” Es decir, algo que percibimos como desagradable, amenazante o intolerable. Por ejemplo, “oler” problemas, una posible amenaza en el trabajo o en una relación, o incluso una persona molesta.
Cómo se manifiesta el resfriado común
Fase de conflicto activo (CA): Cuando se experimenta un “conflicto desagradable”,” La membrana mucosa nasal (y de los senos paranasales) reacciona ulcerándose. Este proceso no causa síntomas evidentes y tiene un propósito biológico preciso: la ulceración ensancha los conductos nasales, mejorar nuestro sentido del olfato para permitirnos “detectar mejor” el peligro o la situación desagradable. En esta fase, la nariz suele estar seca debido a la pérdida de células productoras de moco. Las úlceras no sangran, pero un conflicto prolongado puede provocar la formación de costras.
Fase de curación (PCL A y PCL B): Una vez que se resuelve el conflicto, es decir, cuando la situación que “nos molestaba” se resuelve o nos damos cuenta de que el peligro ha pasado, el cuerpo inicia el proceso de reparación. Las úlceras se llenan de nuevas células, lo que provoca una inflamación significativa de la membrana mucosa. Es en esta fase cuando aparecen los síntomas típicos del resfriado común:
- Congestión nasal (nariz tapada): Debido a la inflamación de la mucosa nasal.
- Goteo nasal y producción de moco: El moco sirve para eliminar los residuos del proceso de curación y para “lavar” las fosas nasales. Si el moco es claro y transparente, el tejido afectado es de origen más reciente. Si es amarillo y espeso, indica la afectación de tejido más antiguo.
- Estornudos (CE): Son una especie de punto álgido en el proceso de curación.
- Dolores de cabeza (sinusitis): Causado por edema en el cerebro.
- Fiebre: El cuerpo eleva su temperatura para acelerar el proceso de reparación.
- Fatiga: Se produce porque el sistema nervioso se encuentra en estado de reposo (parasimpaticotonía) para favorecer la resolución.
Resfriados recurrentes y rinitis
Si un resfriado o una rinitis se manifiestan repetidamente, se denomina recurrencia, que no es una sucesión lenta, sino siempre y únicamente la consecuencia de un nuevo choque. Esto ocurre cuando el conflicto original se reactiva por un “pista” o “seguimiento de conflictos. Las ”huellas“ son aspectos o percepciones adicionales presentes en el momento del impacto original, como un olor específico (heno, perfume, humo de cigarrillo), un sabor, caspa animal o polen.
Cuando se vuelve a encontrar una “huella” de este tipo, aunque la intensidad emocional no sea la misma que la primera vez, puede desencadenarse una recurrencia del conflicto. Estas “huellas” se interpretan a menudo como “alergias”. Por ejemplo, la fiebre del heno es una reacción de la mucosa nasal desencadenada “alérgicamente” (por una huella).
El resfriado común y la rinitis son manifestaciones de un proceso de curación desencadenado por un “conflicto apestoso”, una reacción biológica sensata. Comprender este significado puede ayudarnos a manejar mejor estas afecciones y evitar recurrencias, apoyando al cuerpo en su proceso natural de reparación.

